lunes, 25 de julio de 2011
No quiero llorar por ti, hace rato te perdí. Cuando cierro mis ojos siempre amor, estás ahí. Cada lugar que recorro tiene contigo que ver, a cada paso hay testigos de este amor que se nos fue. Dije adiós, fue el final, nada quedó ente los dos, sólo el sol, nuestro sol y el dolor de este adiós. Te vas, me voy y nadie dijo perdón. LLoras tú, lloro yo, nuestro sol se apagó. No puedo seguir así ya se que no volverás, es inútil tu recuerdo, no debo mirar atrás. Pero en los atardeceres apenas la luz se ve, imagino que te acercas y todo vuelve a empezar.
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cosas inancanzables de la vida